#TecnologíaFácil (Capítulo 5) ¿Qué es la GPU en un teléfono móvil?

¡¡Hola a todos, Mi Fans!!
En el capítulo de hoy de la columna de Tecnología Fácil, ese lugar en donde podréis conocer más a fondo todo lo que rodea a vuestros smartphones y a toda la tecnología en general, os explicaré, en relación a lo visto hace un tiempo sobre el gaming en los móviles, el componente fundamental que hace que los juegos puedan funcionar bien: el chip gráfico, o la GPU.


     

En la actualidad, un procesador móvil, por sí solo, no puede renderizar (mostrar en pantalla) los elementos gráficos necesarios para poder utilizar el teléfono móvil de una forma adecuada en sus diferentes tareas, de una forma eficiente. En tiempos muy pretéritos, en Android (versiones desde 1.0 hasta Gingerbread), existía un proceso dependiente de la CPU (relacionado con los procesos OpenGL de representación de efectos gráficos en pantalla) que hacía que se pudiera mover la interfaz y las aplicaciones del móvil usando únicamente el procesador. Pero, conforme fueron avanzando los efectos gráficos, y las necesidades de procesamiento gráficas, este proceso se volvió inútil, y se tuvo que ir directamente a soluciones gráficas independientes, pero integradas en el propio procesador del móvil.


     

Este tipo de chips gráficos están fabricados a imagen y semejanza de las propias CPU a las que van aparejadas, y llevan asociadas también una velocidad de ejecución, en megahercios, que, únicamente, van destinadas a mover los parámetros gráficos concretos, ya sea de la interfaz del usuario, o ya sean de los juegos o aplicaciones que se vayan instalando en el móvil. Estos parámetros gráficos los podemos definir de la siguiente manera:


  • Shader (o sombreador): Programa que realiza cálculos de procesamiento gráfico sobre una GPU. Estos cálculos, a su vez, se dividen en lo siguiente:

  • Cálculos de vértice: Procesamiento de vértices y coordenadas de color de poliedros
  • Cálculos de geometría: Trabajan sobre los datos que se reciben del procesamiento de los vértices dichos anteriormente.
  • Cálculos de píxel o fragmentarios: Trabajan con fragmentos de imágenes y texturas, operando sobre las propiedades de ellos (coordenadas, colores, etcétera).

Todos estos componentes son procesados a la vez mediante la velocidad de reloj de la propia GPU. A más velocidad, más componentes gráficos podrán ser tratados a la vez. La medición de este rendimiento, habitualmente, se suele hacer vía el número de triángulos procesados por segundo (en millones), el número de píxeles por segundo (también en millones) y el número de operaciones de procesamiento en punto flotante por segundo (aquí ya se mide en billones este componente).


Pero, y ya terminada la explicación teórica, ¿cómo te va a afectar la elección de GPU a tu experiencia cuando juegues o hagas cosas con el móvil? Pues bien, he aquí una guía de campo para distinguirlo:

¿Qué GPU elegir?




Pues bien, he aquí unas cuantas cuestiones que se deben tener en cuenta a la hora de elegir este elemento. Existen algunas marcas de procesadores que también hacen chips gráficos propios, pero otras, simplemente, licencian los núcleos gráficos a ARM (el principal diseñador de chips gráficos para teléfonos móviles) y los fabrican por su propia cuenta. Generalmente, un diseño customizado (como los PowerVR o los de Qualcomm Adreno) tienen más rendimiento que un diseño genérico de ARM (llamado en esta ocasión Mali). Así que, lo ideal, en primera instancia, sería ir directamente a marcas que lo tengan más preparado, ya que podrás sacarle mayor rendimiento a todas sus capacidades.


     

Una vez visto eso, hay que tener en cuenta que no todas las gamas de procesadores tienen las mismas gráficas. Un Snapdragon 425, por ejemplo, con su Adreno 308, no va a ser capaz de correr títulos 3D recientes a 60 FPS, ya que no tiene la potencia suficiente para aguantar eso. Si vas a jugar con el móvil a juegos relativamente pesados, huye de todo lo que sea Adreno 3xx ó Adreno 505/506. A partir del Adreno 509 en adelante, el rendimiento en juegos comenzará a ser más adecuado para con las necesidades actuales (detalles del juego medios, etc.). No estoy diciendo que os vayáis a ciegas al Snapdragon 855 únicamente para jugar, ya que, incluso, el 710 ó el 730 resultarán solventes a este respecto.


     

No obstante, también hay que tener en cuenta los ajustes y la optimización de los propios juegos. Como otro ejemplo, en PUBG, es posible poner la calidad gráfica adecuada a las características de tu procesador para que la experiencia sea la más placentera posible. Vigila también eso a la hora de jugar, para así, evitar problemas. Y tampoco olvides la ayuda que pueden dar herramientas como Game Turbo, disponible en las versiones Beta de MIUI (y, en algunos teléfonos, ya viene de serie). Pueden sacarte del apuro en ciertas ocasiones.


Y, hasta aquí, este capítulo de la recién inaugurada columna. Como siempre, no dudéis en comentar cualquier duda en el correspondiente cajón.

Sed buenos.

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