Al final, lo que hace buena una cámara es el tipo de sensor que utilice. Si a esto se le añade una buena apertura focal y mucha resolución, en teoría (y también a la práctica, viendo los ejemplos), el resultado debería de ser muy bueno, y cada vez las fotografías de los móviles se aproximan más a la calidad de las de una cámara réflex profesional (aunque todavía no estén a la misma altura).